jueves, 9 de junio de 2011

Poesía y Hablante Lírico
La poesía pertenece al Género Lírico porque este género se refiere al mundo de los sentimientos y emociones, es decir, a la influencia y repercusión de la realidad en el espíritu del hombre, en el mundo interior del escritor, la cual provoca en él un estado anímico o emoción única.
Al género lírico pertenecen todas las obras escritas en verso o prosa en las que se expresan sentimientos y emociones íntimas, individuales, personales. De acuerdo a esto, las obras líricas, entre ellas la poesía, tienen un carácter subjetivo porque muestran sentimientos y emociones personales.
Por ejemplo: Hay personas que al ver una puesta de sol en el mar se emocionan. Algunos de ellos sienten la necesidad de escribir esas emociones y sentimientos, los cuales pueden ser de alegría, tristeza, nostalgia, rabia, etc. (todos estos sentimientos son íntimos, son parte de nuestro mundo interior). Si además están escritas en forma de verso o prosa lírica significa que es una poesía y que, por consecuencia es una obra que pertenece al género lírico.
Una poesía, además de las dos características nombradas anteriormente, debe también tener cierta sonoridad especial y ritmo.
La persona que escribe un poema se llama Poeta; el poeta es el que expresa un sentimiento ante la realidad o suceso (carácter subjetivo).
El género narrativo es un género literario en el que se relata una historia ficticia o real en la que el autor puede o no estar directamente involucrado. Si se trata de un cuento o de una novela la historia es imaginaria, en el caso de una crónica, se trata de una historia real.[1]
El narrador es quien se encarga de relatar la historia, sobre un mundo ficticio y una sucesión de hechos, sitios y personajes en un lapso determinado de tiempo. Juega un papel intermediario entre el público y los hechos.[2]
Ausencia
Se va de ti mi cuerpo gota a gota.
Se va mi cara en un óleo sordo;
se van mis manos en azogue suelto;
se van mis pies en dos tiempos de polvo.
¡Se te va todo, se nos va todo!
Se va mi voz, que te hacía campana
cerrada a cuanto no somos nosotros.
Se van mis gestos que se devanaban,
en lanzaderas, debajo tus ojos.
Y se te va la mirada que entrega,
cuando te mira, el enebro y el olmo.
Me voy de ti con tus mismos alientos:
como humedad de tu cuerpo evaporo.
Me voy de ti con vigilia y con sueño,
y en tu recuerdo más fiel ya me borro.
Y en tu memoria me vuelvo como esos
que no nacieron ni en llanos ni en sotos.
Sangre sería y me fuese en las palmas
de tu labor, y en tu boca de mosto.
Tu entraña fuese, y sería quemada
en marchas tuyas que nunca más oigo,
¡y en tu pasión que retumba en la noche
como demencia de mares solos!
¡Se nos va todo, se nos va todo
poemitas jb
bienvenidos! al blog de poemas de todos tipos y tambien les voy a hablar del genero narrativo, genero lirico
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